¿Quién escribió la célebre canción In My Life? ¿John Lennon o Paul McCartney? Esta pregunta, que no solo enfrentó a los dos líderes de The Beatles, sino también a sus fans, por fin tiene una respuesta… matemática. “Hay un 98% de probabilidad de que haya sido compuesta por Lennon”, ha asegurado a este periódico Jason Brown, matemático y profesor en la Universidad de Dalhousie, en Halifax (Canadá), que se define a sí mismo como “un inmenso admirador” de la banda de Liverpool. Brown conoció hace cuatro años a Mark Glickman, profesor de Estadística en Harvard y, como él, fanático de los Beatles. De este encuentro fortuito nació el deseo de conseguir lo que, hasta ahora, afirma, nadie se había atrevido a hacer: crear un modelo estadístico capaz de aclarar la autoría de cualquier canción.

“Nos pareció importante determinar quién de los dos compuso realmente la canción y, más aún, tratándose de un grupo como los Beatles”, explica Brown. Si bien, Lennon y McCartney solían firmar juntos la mayoría de las canciones de la banda —a excepción de las compuestas por George Harrison y Ringo Starr— sin diferenciar jamás quién de los dos había escrito la letra, o compuesto la melodía, el tema In My life, grabado en los estudios de Abbey Road en octubre de 1965, ha sido una de las pocas composiciones del grupo (junto a Eleanor Rigby) cuya autoría fue discutida por ambos tras la separación de la banda el 10 de abril de 1970. Paul McCartney sostenía ser el autor de la melodía de la canción, cuya letra, escrita por Lennon era, según su biógrafo y amigo, Pete Shotton, una referencia clara a la muerte con tan solo 21 años del primer bajista de los Beatles y excompañero de piso de Lennon, Stuart Sutcliffe, víctima de una hemorragia cerebral en 1962.

Lennon nunca aceptó la versión de McCartney. Incluso llegó a afirmar en una de las últimas entrevistas, concedida a la revista Playboy antes de su asesinato, en 1980, que el bajista le ayudó solamente con el middle 8 (parte de la canción que une una estrofa con otra) en este tema del álbum Rubber Soul, reconocible por el solo de piano barroco que introdujo el quinto Beatle, el productor George Martin. Para resolver este enigma, Brown y Glickman han adaptado a la música la estilometría, técnica que permite determinar quién es el autor de un texto a través del análisis estadístico con el que se identifican las características de la escritura de cada persona.

Los matemáticos analizaron durante seis meses y “a mano” 70 canciones de los Beatles, compuestas entre 1962 y 1966 (desde el álbum Please Please Me a Revolver) basándose en cinco criterios: las notas utilizadas, las secuencias de dos notas, los acordes, las secuencias de dos acordes y los contornos melódicos (cuando las notas suben o bajan); a los que se sumaron más de otras 140 subcategorías.

El modelo, que según Brown “tiene un 80% de fiabilidad”, no tiene vocación a limitarse a este experimento, presentado durante una conferencia en Vancouver (Canadá) el mes pasado. “Se trata de una herramienta fundamental y, más aún, con el paso del tiempo, que es cuando la memoria se borra”, cree el matemático, que ya en 2004 publicó un estudio en el que aseguraba haber resuelto el enigma que rodeaba el primer acorde de la canción A Hard Day´s Night (Jason I. Brown, Mathematics, Physics and A Hard Day’s Night). Brown está convencido de que, además de determinar la autoría de cualquier composición, el modelo desarrollado también permitirá detallar “el peculiar sello de cada autor”. El siguiente reto de estos dos matemáticos es demostrar científicamente, utilizando este método, la importancia de la influencia de Bob Dylan en la obra de los Beatles.

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