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Lo primero que te sorprende es su forma de hablar. Casual. Relajada. Como si estuviese viendo un programa de videos musicales y te llamara a mitad de la noche para soltar un comentario sobre la forma de tocar de un guitarrista. “Hola. Soy Robert Smith”. Lo difícil es asociar esa misma voz con la imagen que tienes de él en las fotos de prensa y las portadas de sus discos. Sí, pues –piensas–, es un tipo como cualquier otro. Aunque su música no se parezca a ninguna.

“No sé por qué no hemos tocado en Latinoamérica tanto como en otras partes”, me dice cuando le reclamo la prolongada ausencia a la que nos ha sometido.

“El público latinoamericano me parece fantástico, pero por alguna razón inexplicable fue así, simplemente no se dio”. Hablemos de música entonces, le digo. Y así empieza la conversación con uno de los íconos del new wave.

La trilogía integrada por “Seventeen Seconds”, “Faith” y “Pornography” (discos editados por The Cure entre 1980 y 1982) es asociada comúnmente a estados de ánimo depresivos y etapas de oscuridad emocional. ¿Hay algo de esa época que regrese a ti al interpretar esas canciones?
Cuando escucho las canciones de esos discos, me doy cuenta de que fue una época muy oscura para mí. Las letras que escribí entonces a veces llegan a asustarme. Lo que te puedo asegurar es que en el momento en el que estábamos grabando “Pornography” yo ya sabía que esa época estaba acabando y que se abría una etapa distinta en mi vida y en el grupo. Y sí, a veces, cuando estoy cantando esas canciones, vuelvo a conectarme con las emociones de las que hablas. Lo bueno es que ahora la sensación no dura más de cuatro minutos.

Los fans de The Cure nunca parecen ponerse de acuerdo sobre cuál es el mejor disco de la banda. ¿Tienes un disco preferido de The Cure?
Si tuviera que elegir un disco de The Cure, ese sería “Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me”. Y te contaré la razón. Cada vez que pienso en ese disco me acuerdo de la época en que lo grabamos y fue una época en la que todo parecía perfecto. Personalmente, me sentía feliz. Y con respecto a la banda, estaba entusiasmado porque me parecía que estábamos logrando algo. Hay mucha luz en ese disco.

Mira la entrevista en su totalidad en la edición impresa de El Comercio (Luces C4)

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